Desregulación inmobiliaria: el sector respalda cambios, pero con condiciones
- El debate sobre la desregulación del mercado inmobiliario avanza con foco en reducir trabas administrativas, simplificar procesos y mejorar la dinámica tanto en compraventa como en alquileres.
- Desde el sector inmobiliario, la respuesta es mayormente favorable. Existe consenso en que menos burocracia y menor carga regulatoria pueden facilitar las operaciones y aumentar el volumen del mercado.
- En la compraventa, los cambios apuntan a agilizar los tiempos de operación, reducir costos asociados y mejorar la eficiencia del proceso, algo clave en un mercado donde muchas transacciones se demoran por cuestiones administrativas.
- En el caso de los alquileres, el objetivo principal es recomponer la oferta. Durante los últimos años, muchos propietarios retiraron sus propiedades del mercado debido a regulaciones estrictas y baja rentabilidad.
- Un marco más flexible podría incentivar el regreso de estas unidades, generando un aumento en la oferta y una mayor competencia entre propietarios.
- Sin embargo, el sector también plantea una advertencia: la desregulación por sí sola no garantiza resultados si no está acompañada por estabilidad macroeconómica.
- Variables como inflación, acceso al crédito y previsibilidad económica siguen siendo determinantes. Sin estas condiciones, cualquier reforma tiene un impacto limitado.
- En ese sentido, la desregulación aparece como una herramienta importante, pero no suficiente: el verdadero motor del mercado sigue siendo la macro.