Venta de inmuebles: se simplifica el mapa impositivo para personas físicas
- La eliminación del impuesto cedular del 15% sobre la ganancia obtenida en la venta de inmuebles adquiridos desde 2018 cambia de manera concreta la ecuación para las personas humanas que venden propiedades fuera de una actividad habitual.
- Hasta ahora, quien compraba una propiedad y luego la vendía con ganancia quedaba alcanzado por ese tributo. Un ejemplo simple ilustra el impacto: una compra en US$ 200.000 y una venta en US$ 300.000 implicaba tributar 15% sobre los US$ 100.000 de diferencia. Con el nuevo esquema, esa carga desaparece para ventas ocasionales de patrimonio personal.
- El cambio se suma a la eliminación previa del ITI, que gravaba con 1,5% la transferencia de inmuebles adquiridos antes de 2018. El resultado es un esquema mucho más limpio: para personas humanas, la venta ocasional de propiedades deja de estar alcanzada por estos impuestos específicos, mientras que la actividad habitual continúa tributando por Ganancias.
- En términos de mercado, esto reduce fricción en la salida. Cuando vender deja de implicar una penalidad fiscal relevante, mejora la predisposición a cerrar operaciones, se facilita la rotación patrimonial y se acorta la distancia entre precio pretendido y precio de cierre.
- En un contexto donde el crédito empieza a reactivar demanda y el mercado busca más volumen, una estructura impositiva menos pesada funciona como incentivo silencioso pero potente. No genera por sí sola un boom, pero sí mejora el clima para que más propietarios vuelvan a poner activos en circulación.