Villa Ortúzar: Tinta, un edificio chico que juega con diseño, luz y flexibilidad
- En Villa Ortúzar apareció un proyecto que sintetiza bastante bien hacia dónde se mueve una parte del desarrollo residencial de escala media en la ciudad: menos volumen, más diseño y una lectura más fina del usuario final. Se trata de Tinta, el primer edificio residencial de Studio Mutuo, con 20 unidades de 1, 2 y 3 ambientes.
- El proyecto trabaja sobre una idea clara: aprovechar el frente a una plaza verde y un contrafrente abierto para potenciar luz, visuales y sensación de amplitud. La propuesta pone el foco en ventanales de doble altura, espacios abiertos y una estética que asocia el interior a la lógica de una biblioteca contemporánea: orden, calma y cierta sofisticación silenciosa.
- En lo concreto, el edificio ofrece unidades de entre 36 m² y 98 m², con amplias terrazas, parrillas privadas, patios, cocheras y bauleras. A eso suma amenities que dialogan con la vida urbana actual: SUM, piscina, coworking y sala de lectura.
- Lo interesante es el enfoque de producto. Tinta no parece pensado como una pieza masiva ni como un desarrollo “de catálogo”, sino como un edificio que busca flexibilidad de uso y posibilidad de vincular unidades según necesidad. En un mercado cada vez más segmentado, ese tipo de detalle empieza a pesar tanto como la ubicación.
- Villa Ortúzar, además, encaja bien con esta lógica. Es un barrio que todavía conserva escala residencial, pero cada vez atrae más proyectos de autor y compradores que buscan salir de los corredores más saturados sin perder identidad urbana. Tinta entra exactamente en esa conversación.