2026, un año bisagra para el mercado inmobiliario
El futuro del sector depende casi exclusivamente de una variable: el crédito.
- Luego de un 2025 que mostró señales de recuperación impulsadas por el regreso del crédito hipotecario, el mercado entra en 2026 con mayor incertidumbre y expectativas moderadas.
- La disponibilidad y condiciones del crédito vuelven a posicionarse como el principal motor (o freno) de la actividad inmobiliaria.
- En este contexto, el mercado se encuentra en un punto de inflexión: si el financiamiento se expande, podría consolidarse una recuperación sostenida; si se restringe, el sector podría entrar en una etapa de estancamiento.
- También influye el contexto macroeconómico, que genera cautela tanto en compradores como en inversores, especialmente en decisiones de largo plazo como la compra de propiedades.
- Los desarrolladores, por su parte, adoptan una postura más prudente, ajustando lanzamientos y priorizando proyectos con mayor seguridad de demanda.
- En síntesis, 2026 no será un año de crecimiento automático: será un año donde las condiciones financieras definirán el rumbo del mercado.