Concesiones, crédito y Vaca Muerta: las apuestas para reactivar la construcción

Share
Concesiones, crédito y Vaca Muerta: las apuestas para reactivar la construcción

El sector acumula una de las contracciones más fuertes desde 2023 y mira a las concesiones viales, el crédito hipotecario y los grandes proyectos productivos como posibles motores de recuperación.

La construcción atraviesa uno de los momentos más difíciles de los últimos años.

Desde noviembre de 2023, el sector perdió entre 62.300 y 65.000 empleos asalariados registrados, una caída que representa más del 14% al 15% del total de trabajadores formales de la actividad. La magnitud del golpe es mayor si se considera que la construcción explicó cerca de un tercio de la pérdida total de empleo privado formal del país en ese período.

El retroceso no fue solo laboral. El índice desestacionalizado de actividad de la construcción, calculado por LCG sobre datos del INDEC, cayó de 101 puntos en noviembre de 2023 a 81 en junio de 2026, lo que muestra que el sector todavía está lejos de recuperar los niveles previos al ajuste.

La paralización de la obra pública nacional fue uno de los factores más determinantes. Históricamente, rutas, viviendas, hospitales, escuelas, redes de servicios y grandes obras de infraestructura funcionaron como motores de actividad para constructoras, proveedores y trabajadores.

Hoy esa tracción está muy debilitada. Algunas provincias y municipios sostienen proyectos propios, pero su escala no alcanza para compensar el freno de la inversión nacional.

Por eso, una de las grandes apuestas está en las concesiones viales. El Gobierno espera que la participación privada en rutas, puentes y carreteras permita volver a movilizar insumos, servicios y mano de obra. Sin embargo, el proceso todavía debe pasar de licitaciones y anuncios a obras efectivamente ejecutadas.

El segundo motor esperado es el crédito hipotecario. Si más familias acceden a financiamiento, podría crecer la demanda de viviendas, mejorar el valor del metro cuadrado y hacer viables nuevos desarrollos. Pero el crédito sigue siendo limitado por falta de fondeo de largo plazo, tasas altas, incertidumbre y mayor cautela de los bancos.

El tercer eje está en las grandes inversiones productivas: Vaca Muerta, minería, gasoductos, oleoductos, rutas, puertos y proyectos alcanzados por el RIGI. Si esos proyectos avanzan, pueden generar demanda de infraestructura, vivienda, logística, campamentos, oficinas y servicios.

El problema es que la recuperación no será inmediata. El sector necesita que el financiamiento vuelva, que las obras comiencen, que los proyectos productivos pasen de los anuncios a la ejecución y que los desarrolladores encuentren una relación razonable entre costo de construcción y precio de venta.

👉 Lectura clave: la construcción no necesita solo expectativas: necesita obras concretas. Concesiones, crédito y Vaca Muerta pueden ser motores, pero la recuperación dependerá de que los anuncios se transformen en inversión real, empleo y demanda de materiales.

Read more