¿Cuánto aumentan los alquileres en julio?
Los contratos que todavía actualizan por ICL tendrán una suba anual de 31,54%, mientras los acuerdos nuevos muestran más flexibilidad y negociación.
Julio marca otro capítulo en la transición del mercado de alquileres.
Los contratos firmados bajo la vieja Ley de Alquileres de 2020 afrontan uno de sus últimos ajustes anuales por ICL. Para julio, el incremento será del 31,54%.
Eso significa que un alquiler de $500.000 pasará a $657.700 si corresponde actualización anual. En contratos con ajuste trimestral, el aumento será de 9,67% y el valor pasará a $548.350; con ajuste cuatrimestral, llegará a $559.850; y con ajuste semestral, a $582.500.
El dato muestra una desaceleración frente a meses previos. En abril el ajuste anual fue de 33,31%, en mayo de 32,82%, en junio de 32,02% y en julio bajó a 31,54%.
Pero el cambio más profundo está en los contratos nuevos. Tras el DNU, el mercado funciona con reglas más flexibles, actualizaciones trimestrales o cuatrimestrales y mayor negociación entre propietarios e inquilinos.
La oferta también cambió de manera fuerte. En CABA, la disponibilidad de unidades para vivienda permanente aumentó de forma significativa respecto del período de mayor escasez. Eso modificó la relación de fuerzas entre propietarios e inquilinos.
Con más oferta, los inquilinos pueden comparar más. Ya no aceptan cualquier valor ni cualquier condición. Ubicación, estado de la unidad, expensas, garantía, plazo, actualización y equipamiento vuelven a ser variables de negociación.
Para los propietarios, el costo de tener la unidad vacía también pesa. En un mercado con más competencia, publicar por encima del valor real puede significar semanas o meses sin renta.
Otro factor clave son las expensas. En muchos edificios, especialmente con amenities o mayores costos de mantenimiento, las expensas representan una parte cada vez más relevante del costo total de vivir en una propiedad.
Esto cambia la forma de evaluar un alquiler. El inquilino ya no mira solo el monto mensual, sino la suma de alquiler, expensas, servicios, transporte y ajustes futuros.
Para el mercado, la transición puede derivar en contratos más personalizados. Algunos propietarios priorizan estabilidad, otros buscan actualizaciones más frecuentes, y algunos inquilinos negocian mejores condiciones a cambio de garantías más sólidas o pagos adelantados.
👉 Lectura clave: el mercado de alquileres dejó atrás la escasez extrema. Ahora, con más oferta y más negociación, el costo total —alquiler más expensas— define si una propiedad realmente es competitiva.