¿El centro inmobiliario porteño se mudó hacia el norte?
Núñez y Saavedra concentran cada vez más obras, oficinas e inversión, mientras el Microcentro pierde atractivo para empresas y residentes.
El mapa inmobiliario de Buenos Aires cambió de eje.
Durante años, el Microcentro fue el corazón de las oficinas, los bancos y buena parte del movimiento corporativo de la Ciudad. Pero en los últimos años, ese protagonismo empezó a correrse hacia el norte.
Hoy, Núñez y Saavedra aparecen como dos zonas que concentran obras, oficinas e inversión inmobiliaria, impulsadas por el corredor de Avenida del Libertador, la llegada del Parque de Innovación y el deterioro del área central como destino de negocios y residencia.
La pandemia aceleró el proceso. Muchas empresas cerraron oficinas, pasaron al trabajo remoto y, cuando volvieron a buscar presencialidad, ya no eligieron necesariamente el Microcentro.
El problema del área central no es solo de demanda. También pesa la antigüedad de muchos edificios, la falta de superficies triple A, los cortes, las protestas y la dificultad de circulación cotidiana. Para compañías grandes, el corredor norte ofrece mejores condiciones de imagen, accesibilidad y producto corporativo.
El Parque de Innovación también funciona como motor. La incorporación de nuevas universidades y la concentración de miles de estudiantes proyecta un nuevo polo educativo, laboral y residencial. Eso empuja demanda de vivienda, servicios, comercios y oficinas cercanas.
Saavedra, por su parte, se beneficia por cercanía, menor densidad y más espacios verdes. Su atractivo está en estar cerca del movimiento sin quedar en el centro de la saturación.
La reconversión del Microcentro en vivienda aparece como alternativa, pero todavía enfrenta un problema económico: transformar oficinas antiguas en departamentos es caro, requiere financiamiento y no siempre encuentra compradores capaces de convalidar esos costos.
👉 Lectura clave: el negocio inmobiliario porteño ya no se concentra donde estaba la actividad histórica, sino donde aparecen nueva infraestructura, demanda educativa, oficinas premium y mejor calidad urbana.