“Hay dólares para todos”: el mensaje de Caputo al sector de la construcción
El ministro de Economía defendió el nuevo escenario macroeconómico ante empresarios del sector y volvió a poner el foco en el crédito hipotecario, la importación de insumos y el rol de los bancos.
El sector de la construcción volvió a escuchar una señal directa del equipo económico: el Gobierno quiere mostrar que el escenario cambió y que ya no existen las restricciones que antes condicionaban importaciones, acceso a divisas y previsibilidad para producir.
Luis Caputo habló ante empresarios durante el Coloquio de Acceso a la Vivienda, organizado por la CEDU y la AEV en La Rural, y defendió el rumbo económico del Gobierno. Uno de los mensajes más fuertes fue que hoy “hay dólares para todos los que quieran importar” y que ya no existen permisos como las SIRAs.
Para la construcción, ese punto es sensible. La disponibilidad de insumos importados, maquinaria, repuestos y materiales impacta directamente en costos, plazos y capacidad de planificación de obra.
Caputo también se refirió al crédito hipotecario. Según planteó, los bancos volvieron a prestar, aunque todavía enfrentan un problema de mora que termina empujando tasas más altas para todos los clientes.
Ese diagnóstico marca una tensión central: el mercado necesita crédito para ampliar la demanda de vivienda, pero el sistema financiero todavía está acomodando riesgos, tasas y capacidad de pago de las familias.
El ministro sostuvo que, con el tiempo, esa situación debería ir “limpiándose” y permitir una recuperación más ordenada del financiamiento. Para desarrolladores y compradores, la clave será que esa mejora se traduzca en cuotas más accesibles y plazos más largos.
El trasfondo es claro: sin crédito hipotecario, el real estate depende de compradores con ahorro propio. Con crédito, en cambio, puede ampliarse la base de demanda y reactivarse una parte más grande del mercado.
👉 Lectura clave: el mensaje oficial busca instalar previsibilidad: acceso a dólares, menos trabas para importar y un sistema bancario que vuelva a financiar. La pregunta es si esa mejora macro podrá transformarse en crédito real para vivienda.