Oficinas en Buenos Aires: inversores compran oportunidad y empresas piden espacios más inteligentes
- El mercado corporativo porteño empieza a mostrar una lógica más clara: mientras los inversores observan oportunidades de compra en oficinas premium a precios todavía atractivos, las empresas redefinen qué tipo de espacios quieren ocupar. El resultado es un mercado menos centrado en cantidad de metros y más enfocado en calidad, flexibilidad y eficiencia.
- El interés inversor se concentra en edificios de alta calidad ubicados en corredores consolidados, sobre todo sobre la avenida del Libertador. Son activos con estándares internacionales, buena conectividad, imagen corporativa fuerte y capacidad para capturar valor cuando el ciclo inmobiliario termine de afirmarse.
- Del lado de la demanda corporativa, la lógica también cambió. Después de la etapa de ajuste post pandemia, las compañías ya no buscan simplemente reducir superficie: buscan oficinas mejor diseñadas, con servicios, amenities, buena accesibilidad y formatos que acompañen esquemas de presencialidad flexible.
- El telón de fondo sigue siendo de cautela. A nivel regional, los inversores siguen mencionando como frenos el costo del financiamiento, la disponibilidad de crédito y la brecha entre expectativas de compra y venta. Pero aun con esas restricciones, Buenos Aires volvió a entrar en el radar como un mercado donde todavía hay activos premium con pricing relativamente atractivo.
- En términos de mercado, eso deja una señal concreta: el segmento de oficinas ya no se ordena solo por ubicación, sino por inteligencia del producto. Hoy valen más los edificios que resuelven mejor cómo trabajar, no necesariamente los que tienen más metros