¿Por qué Núñez se convirtió en el barrio con más proyectos de CABA?
El barrio concentra una fuerte dinámica de obra nueva, impulsada por el Parque de Innovación, el corredor Libertador y proyectos residenciales y corporativos de gran escala.
Núñez se transformó en uno de los grandes protagonistas del mercado inmobiliario porteño.
En pocos años, dejó de ser visto solo como un barrio residencial del corredor norte para convertirse en una nueva centralidad urbana, con vivienda, oficinas, educación, innovación y espacios verdes.
El cambio se explica por varios factores. El avance del Parque de Innovación, la cercanía con Ciudad Universitaria, el corredor de avenida Del Libertador, la conexión con zona norte y la disponibilidad de tierra para nuevos proyectos reconfiguraron el atractivo del barrio.
A eso se suma una demanda cada vez más clara: profesionales, familias, estudiantes, ejecutivos y compradores de alto poder adquisitivo que buscan vivir en una zona conectada, verde y con producto nuevo.
Núñez también empezó a captar proyectos de mayor escala. La llegada de desarrollos corporativos y residenciales premium elevó el estándar del barrio y generó un efecto contagio sobre la percepción del mercado.
El corredor Libertador funciona como eje estratégico. Allí se combinan accesibilidad, cercanía al río, conexión con Belgrano, presencia de clubes, colegios, universidades y grandes piezas urbanas en transformación.
En residencial, los nuevos proyectos apuntan a un público que busca más que ubicación: amenities, seguridad, buenas visuales, espacios de trabajo, balcones, terrazas, diseño y calidad constructiva.
El fenómeno también impacta en alquileres. Núñez ya compite con Palermo e incluso lo supera en algunos valores, especialmente en unidades nuevas o bien ubicadas.
Para desarrolladores, el barrio ofrece una oportunidad clara, pero también un desafío: a medida que suben los precios de tierra y construcción, la ecuación exige productos muy bien pensados para sostener demanda.
👉 Lectura clave: Núñez dejó de ser solo un barrio residencial. La combinación de vivienda, oficinas, educación, innovación y verde lo posiciona como una nueva centralidad porteña con alto potencial, pero también con precios cada vez más exigentes.