Steel framing en julio: cuánto cuesta construir en seco y por qué ya no siempre conviene por precio
El metro cuadrado de construcción en seco llegó a $2,5 millones en julio, por encima del costo de la obra tradicional, aunque mantiene ventajas en tiempos, eficiencia y consumo energético.
La construcción en seco volvió a quedar en el centro del debate sobre costos.
En un contexto donde construir se encareció fuerte en dólares, muchas familias y desarrolladores miran sistemas alternativos para reducir plazos, mejorar eficiencia y ganar previsibilidad.
Uno de los sistemas más conocidos es el steel framing, basado en perfiles de acero galvanizado que conforman la estructura portante de la vivienda. Sobre esa estructura se montan placas, aislaciones térmicas y acústicas, barreras de vapor y membranas hidrófugas.
Su principal diferencial está en la velocidad. Según el índice INCOSE, una vivienda de 41 m² que en construcción húmeda tarda 142 días puede ejecutarse en 101 días con steel framing, lo que implica un 31% menos de tiempo de obra.
También aparece una ventaja operativa relevante: el sistema registra un 42% menos de consumo energético frente a la construcción húmeda, lo que puede impactar en el costo de uso de la vivienda a lo largo del tiempo.
Pero en julio el dato que sorprendió fue el precio. El metro cuadrado de estructuras de acero galvanizado subió entre 2% y 4% y alcanzó los $2.500.000 por m², equivalente a unos US$1.680 al tipo de cambio oficial.
Ese valor quedó por encima del costo de la construcción tradicional, que ronda los US$1.455 más IVA por m². La diferencia muestra que la construcción en seco ya no siempre es la opción más económica si se mira únicamente el precio inicial.
El análisis, entonces, debe ser más amplio. Aunque el costo por metro cuadrado pueda ser más alto, el sistema puede compensar por velocidad, menor humedad, mejor eficiencia energética, mayor control de obra y mejor aprovechamiento del espacio interior.
Para quien construye una vivienda, la decisión no debería basarse solo en el precio por metro cuadrado, sino en el costo total: tiempo de obra, calidad de ejecución, consumo futuro, mantenimiento y disponibilidad de mano de obra especializada.
👉 Lectura clave: la construcción en seco ya no siempre gana por precio, pero sigue compitiendo por eficiencia, velocidad y desempeño. La clave está en comparar costo inicial contra costo total de uso y ejecución.