Casas más chicas, más rápidas y premium: el formato que crece en Uruguay
Las viviendas modulares y tiny houses avanzan con propuestas de diseño cuidado, construcción industrializada y precios que pueden rondar los US$2.000 por metro cuadrado en formatos llave en mano.
Las casas modulares y las tiny houses empiezan a ganar espacio en Uruguay.
La tendencia crece en zonas como Maldonado, La Barra, José Ignacio, Pueblo Edén y Ciudad de la Costa, donde aparecen propuestas de estética cuidada, materiales naturales y procesos más eficientes que la construcción tradicional.
Uno de los casos es Tiny House, empresa fundada por Joaquín Rodiño, que comenzó en 2016 enfocada en casas pequeñas trasladables. Su propuesta prioriza viviendas de menor superficie, pero con mayor nivel de terminación y confort.
El producto más pedido son casas de 35 a 40 m², generalmente de un dormitorio, pensadas como vivienda de fin de semana o para alquiler. El precio ronda los US$2.000 por metro cuadrado en unidades llave en mano e instaladas en el terreno.
El sistema permite construir en planta y no directamente en el terreno. Eso facilita trabajar en varias casas en simultáneo, ordenar mejor los procesos y reducir parte de las ineficiencias típicas de la obra tradicional.
También crecen los microespacios. Gofi micro spaces empezó en 2023 con oficinas o consultorios desde 9 m² para anexar a viviendas existentes, con un costo aproximado de US$12.000. Luego amplió su oferta hacia locales comerciales y viviendas modulares premium.
En el caso de Gofi, las casas pueden transportarse en hasta cuatro módulos y ensamblarse en el lugar. Si se trata de un único módulo, la unidad puede llegar armada al 100% y depositarse directamente en el terreno.
La demanda apunta tanto a propietarios que quieren rentabilizar terrenos con alquiler temporario como a quienes buscan casas de veraneo de mayor superficie. Sus principales mercados están en Maldonado, Colonia y Paysandú.
La clave del modelo está en la industrialización: reducir plazos, ordenar costos, mejorar calidad y ofrecer productos más previsibles. Frente a la construcción tradicional, el diferencial no siempre es solo precio, sino velocidad, diseño y experiencia de entrega.
👉 Lectura clave: las casas modulares muestran que la vivienda empieza a pensarse como un producto más industrializado. Menos obra artesanal, más previsibilidad y formatos adaptados a alquiler, descanso o uso flexible.