¿Por qué las casas modulares son furor en Vaca Muerta?

Share
¿Por qué las casas modulares son furor en Vaca Muerta?

La construcción modular gana terreno en regiones de alta demanda habitacional, con plazos más cortos, costos previsibles y capacidad de adaptación.

La construcción modular dejó de ser una solución temporal.

Hoy empieza a consolidarse como una alternativa real para vivienda, hotelería, infraestructura productiva, parques nacionales y desarrollos vinculados a la energía.

Uno de los casos más fuertes aparece en Vaca Muerta, donde el crecimiento del sector energético genera una demanda constante de alojamiento, servicios e infraestructura.

La clave del sistema está en fabricar gran parte de la vivienda en planta, bajo condiciones controladas, y luego trasladarla al terreno. Esto permite reducir plazos, ordenar costos y disminuir imprevistos de obra.

Una vivienda modular de dos dormitorios puede estar lista en 60 a 90 días, según personalización, terminaciones y condiciones del terreno. En una obra tradicional, una unidad similar puede demandar entre 8 y 12 meses.

El precio también depende del nivel de terminación. Una vivienda modular estándar puede ubicarse desde US$1.100 por m² llave en mano. En el segmento premium, como el que se desarrolla en Vaca Muerta, los valores van de US$1.300 a US$1.800 por m².

Otro diferencial es la flexibilidad. Los módulos pueden relocalizarse, ampliarse o reutilizarse, algo especialmente valioso en economías asociadas a ciclos productivos como energía, minería o turismo.

También se destaca su vida útil. Estas viviendas están diseñadas para superar los 50 años y, en muchos casos, alcanzar duraciones similares a las de la construcción convencional.

👉 Lectura clave: la construcción modular gana terreno porque responde a tres necesidades del mercado actual: velocidad, previsibilidad y adaptación. En zonas productivas como Vaca Muerta, esas variables pueden valer tanto como el precio.

Read more