Desregulación inmobiliaria: el Gobierno recibió a corredores y crece la tensión por las matrículas
La posible reforma del mercado inmobiliario empieza a generar un fuerte debate entre el Gobierno y los colegios profesionales, en una discusión que podría cambiar cómo se compran y venden propiedades en Argentina.
La desregulación inmobiliaria volvió al centro de la escena luego de que representantes del Gobierno mantuvieran reuniones con corredores y referentes del sector para discutir posibles cambios en el sistema de matrículas, colegiación y ejercicio profesional.
El foco del debate está puesto en las restricciones actuales para operar, las matrículas obligatorias, las limitaciones territoriales y el esquema de honorarios inmobiliarios. Desde el oficialismo sostienen que muchas de estas regulaciones generan costos innecesarios, menor competencia y barreras de entrada que terminan encareciendo las operaciones para compradores y vendedores.
Hoy, una compraventa inmobiliaria puede sumar un costo significativo entre comisiones, impuestos, honorarios y gastos administrativos. Dependiendo de la operación, esos cargos pueden representar varios puntos porcentuales adicionales sobre el valor final de la propiedad.
La intención del Gobierno sería avanzar hacia un esquema más flexible, con menos regulaciones y mayor apertura a nuevas formas de intermediación, especialmente en un contexto donde las plataformas digitales y la tecnología empiezan a modificar el negocio inmobiliario tradicional.
Sin embargo, desde el sector inmobiliario aparecen fuertes resistencias. Los colegios profesionales sostienen que la matrícula garantiza capacitación, responsabilidad profesional y seguridad jurídica en operaciones donde se manejan patrimonios importantes.
Además, advierten que una apertura excesiva podría generar informalidad, conflictos entre partes y menor control sobre quienes intervienen en compraventas y alquileres.
La discusión también refleja un cambio más profundo dentro del real estate argentino: el choque entre un modelo tradicional regulado y un mercado que empieza a digitalizarse, flexibilizarse y convivir con nuevas plataformas y herramientas tecnológicas.
👉 Lectura clave: el Gobierno busca bajar costos y abrir más el mercado, pero el gran desafío será modernizar el sistema sin perder profesionalización ni confianza en las operaciones inmobiliarias.