¿Por qué el dólar “quieto” está empujando los costos de construcción?
La estabilidad cambiaria no siempre baja costos: en este caso, los está tensionando hacia arriba.
En el mundo de la construcción, el dólar siempre fue una variable central. Pero en el escenario actual aparece una paradoja: un dólar relativamente contenido no está ayudando a bajar costos, sino que en muchos casos los está empujando al alza.
El motivo es estructural. Con un tipo de cambio más estable, los costos en pesos —especialmente salarios y servicios— empiezan a tener mayor peso relativo dentro de la ecuación. A diferencia de otros momentos, donde una devaluación licuaba parte de esos costos, hoy esa dinámica no está presente.
Esto genera una situación compleja para desarrolladores: los costos suben en dólares, mientras que los precios de venta no siempre pueden ajustarse al mismo ritmo, especialmente en un mercado donde la demanda sigue siendo selectiva.
Además, la construcción viene de un período donde el costo medido en dólares había bajado fuertemente. Esa “ventana” de oportunidad empieza a cerrarse, y el sector entra en una nueva etapa donde construir vuelve a ser más caro en términos relativos.
👉 Lectura clave: la estabilidad cambiaria no siempre es una ventaja. En este contexto, está haciendo más visible (y más pesado) el costo real de construir.