¿Qué está pasando con las oficinas en Montevideo?
El mercado no cae, pero se vuelve mucho más selectivo y desigual según la zona.
El mercado de oficinas en Montevideo está atravesando una transformación más profunda de lo que parece a simple vista. Lejos de una caída generalizada, lo que se observa es una fuerte reconfiguración interna, donde la demanda no desaparece, pero se concentra en determinados tipos de espacios.
Hoy, el stock total supera los 330.000 m², pero ese número esconde una realidad muy desigual. En zonas tradicionales como el centro, la vacancia puede superar el 15%, reflejando una pérdida de atractivo frente a nuevas preferencias corporativas. En cambio, en áreas más modernas y mejor posicionadas como Punta Carretas y Pocitos Nuevo, la disponibilidad es prácticamente nula, lo que genera presión sobre los precios y una alta competencia por los espacios disponibles.
Este contraste marca un cambio estructural en la lógica del mercado. Las empresas no dejaron de demandar oficinas, pero sí redefinieron qué buscan. Hoy priorizan edificios modernos, plantas más eficientes, buena conectividad, cercanía a servicios y entornos urbanos que aporten valor tanto operativo como para la experiencia de los empleados.
El avance del trabajo híbrido es clave en este proceso. No eliminó la necesidad de oficinas, pero sí redujo el margen para espacios poco competitivos. Las compañías tienden a concentrar su presencia en menos metros, pero de mayor calidad, lo que deja fuera de juego a buena parte del stock más antiguo.
Además, este fenómeno genera una segmentación cada vez más marcada: por un lado, edificios premium con alta ocupación y presión de demanda; por otro, oficinas más tradicionales que pierden relevancia y necesitan reconversión para volver a ser competitivas.
👉 Lectura clave: el mercado corporativo no se achica, se redefine. La demanda no desaparece, pero se vuelve mucho más exigente y se concentra en los mejores productos y ubicaciones.