¿Se termina el modelo tradicional inmobiliario en Argentina?
Una desregulación del sistema inmobiliario apunta a reducir costos de entrada y abrir el juego a nuevos modelos de intermediación.
El Gobierno impulsa un proyecto que podría modificar de forma significativa el funcionamiento del mercado inmobiliario en Argentina. El foco está puesto en reducir los costos asociados a la compraventa, que hoy representan una de las principales barreras de acceso.
Actualmente, una operación puede implicar hasta un 6% del valor total en comisiones, además de impuestos, sellos y otros gastos. En una propiedad de US$200.000, esto puede representar más de US$12.000 adicionales, un costo que impacta directamente en la decisión de compra.
El proyecto propone eliminar la obligatoriedad de la matrícula profesional, flexibilizar la intermediación y permitir nuevos modelos de negocio, incluyendo plataformas digitales y esquemas de comisiones más competitivos.
También se busca eliminar restricciones geográficas y aranceles mínimos, permitiendo que corredores operen a nivel nacional sin múltiples registros.
Sin embargo, la propuesta no está exenta de debate. Mientras algunos ven una oportunidad para democratizar el acceso, otros advierten sobre posibles riesgos en términos de calidad, control y profesionalización del sector.
👉 Lectura clave: bajar los costos puede destrabar el mercado, pero también redefine el equilibrio entre competencia, regulación y confianza.